jueves, 7 de septiembre de 2017

Mi yo es para mí.








Yo siempre quise ser una cualquiera; Pero me tocó ser yo. Supongo que se podría llamar "arte" a esta tendencia suicida a la que a veces le da por enamorarse de la vida; a ratitos.

Yo, que cometo errores hasta cuando sólo respiro.


¿Sabes cuando duermes y de repente sientes que te caes?

Lo jodido, para mi, fue asumir que estaba despierta.

Soy más vértigo

que persona.

Yo, que siempre quise ser carne de cañón,

pero me ha tocado ser carne de poema.

A mí;

Que nadie me escribe 
ni me canta.

Por eso siempre me pierdo

por si te da por buscarme en la letra de alguna canción; Al menos.

Estoy hecha de todo aquello

que no te atreviste a ser
porque tus padres no te dejaron
ver la tele a esas horas de la noche
en las que yo me hacía mayor a base de no dejar de mirar.

Yo, que sólo me quiero cuando dejo de tener la razón.

Yo, que sigo sin saber si el orgullo se escupe o se traga.
Yo, que me he visto follar en espejos cuando sólo quería un abrazo.
Yo, que dejo que el amor me tire y el alcohol me levante.
Yo, que tengo esa voz interior que grita "Sálvese quien pueda" cuando me da por hablar del futuro.
Yo, que tengo tan poco equilibrio que podría ser hasta equilibrista.
Yo, que tenía mil caminos para escoger y me monté una isla.
Yo, que te juro por todos mis dedos cruzados que no sigo a mis impulsos.
Yo, que quemé todos los motivos que encontré para dejar de hacer esto.
Yo, que sólo soy yo.
Pero te basta.


Así que no sé, deberíamos  brindar por mi. Por ti. Y por todo lo que nos tatuamos sin tinta.

Si quieres hacemos que llueva;
fuera de mis bragas 
y de tu pantalón 
y hacemos como que nosotros no tenemos la culpa.
Y salimos por ahí, sin paraguas
a pisar charcos.

-Que entender los charcos siempre me pareció algo de mayores

Y ya ves, habrá que limpiarse la mierda de los zapatos de alguna manera-.

Si quieres, joder, que si quieres

le pongo tu nombre a todos los poemas que no he tenido los cojones de acabar;
Porque nadie se merecía la sangre de mi corazón.

(Que lleva tanto sin latir que me escupiría sangre por no escupirme en la cara ).



Mírame como si tomar decisiones fuera tan fácil como a Negan a bate de béisbol.

Y dame bien fuerte.
Muy fuerte.

Si me matas hazlo lento que tengo tiempo.



Acércate más;

Que hoy no vamos a contarnos mentiras,
vamos a contarnos cicatrices.
Y luego me llamas "puta" para que la vida se ponga tan celosa que quiera parecerse a mi.
Porque si del amor al odio hay un paso mejor nos quedamos en la cama.


Y yo me voy, así que buenas noches yonkis despilfarradores de tiempo y enamorados de algo que no podéis tener. Buenas noches, princesas, igual os quemo el castillo.

Prometo seguir tropezando.
Prometo seguir escribiendo.
Prometo, incluso, seguir respirando; de vez en cuando.


Yo.





Joder.

Sólo yo.



Tan yo;


Que hasta me quieres, capullo.





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