jueves, 20 de julio de 2017

Tú tan Absolut y yo tan Ciroc.








Espera.


De verdad, espera.


Sé lo que estás pensando.
Pero yo voy a hacerlo bonito, déjame decirte que...


Pues claro que debo de llevar mogollón de tiempo muerta para tener la sangre tan fría como la tengo. Por lo menos desde el día que clavé mi mirada en unos ojos que ya no me miraban y rogué, joder, le rogué que me quisiera.

Y ahora dirás que si estoy tan triste como es que nunca dejo de sonreír. Pues verás, estoy segura, segurísima de que mi vida es una cámara oculta.
Lo sé desde el momento en el que nací.
Y tengo la certeza de que en cualquier momento va a salir un cámara de debajo de la cama, otro del armario...
Y yo diré que ya lo sabía. Que claro que lo sabía.

Pero a ti, si te preguntan, di que sonrío porque una vez me dijeron que tenía la sonrisa como Kirsten Dunst, y si esa chica teniendo los dientes como yo pudo conseguir a Spiderman yo seguro que me puedo conseguir a mi misma.
Algún día.

Que claro que seré pesimista hasta el día que por fin tenga suerte y desaparezca, pero a veces también creo en el destino.
El destino es bajar del metro y que el músico de siempre de repente empiece a tocar tu canción favorita.
Y no llevar monedas encima.


Seguimos,
te preguntarás que qué haces aquí, normal. Yo dejé de preguntármelo hace meses, así dolía menos. Estás aquí porque se comenta que tengo plantados quilos de talento, tengo borradores que te demostrarían que clase de persona soy, pero igual te darías cuenta de que, no sé, me sobra tiempo, así que si quieres podemos hacerlo lento.
Lo de matarme, digo.

Para matarte, por fin, cuando me des por muerta.


Y esto, es lo más cerca de decir te quiero que he estado.
Que yo no quiero que sientas mariposas en el estómago.
Yo, cariño, quiero ser una puta puñalada en los cojones y en el corazón.

Y que lo llamemos amor porque el amor duele y es la única forma de querer que conozco. Es por ello que todas mis declaraciones de amor acaban pareciendo de guerra.


Mírame...
Si soy lo que me hicieron,
y lo que no me hicieron
por salir corriendo antes de tiempo,
también.
Igual deberías olvidar todo
y quedarte sólo con eso.
Sólo conmigo.
Mirándome,
haciéndome sentir,
que
joder
yo
sigo
aquí.








Y que seguir, siempre será estar.


Y que suene "No Diggity" de por vida. Por favor. Sólo pido eso.








domingo, 2 de julio de 2017

Tomen asiento y enciéndanse un buen peta.

Si te gusta lo que ves,
es que no estás mirando bien, capullo.
Le digo.



Yo, soy como el tío trajeado que sale de trabajar y se tira a las vías del tren porque esta harto y se vuelve valiente. Valiente de morir; que de valientes de vivir están llenas las calles.
Yo, soy un huracán al que no le ponen mi nombre porque saben que lo odio.
Soy como T-Pain sin Auto-Tune.
Soy como "Show me love" de Skrillex; una puta basura.
Soy como será "despacito" en Agosto.
Soy el tirón de gallumbos de los más frikis.
Soy ese rayo de sol en días de lluvia, y que bonito; Pero también soy la lluvia, y que putada.
Yo, joder, tan caliente que me quieras llevar a tomar helado.
Con tanto miedo a estar sola que me acompañes hasta en el sentimiento.

Una vez me caí del patinete y me levanté sola.
Desde entonces soy mi super héroe favorito.
Aunque debo de reconocer que como heroína soy una mierda
porque después llega la noche
y dejo que tu puto recuerdo entre sin llamar.

Pero que le voy a hacer,
si a veces pienso que basta con que me inviten a un café con la leche bien fría mientras me miran a la cara como si no pasara nada para que deje de pasarme todo.

En cuanto a ti,
no sé.
Igual tenías sueños antes de conocerme
y se te olvidaron.
Igual, no sé, no tenías nada.
Pero te dejo decirle a tus amigos, después de unas birras que me tienes a mi, si quieres.

Igual podríamos echar a un ring a tu corazón y al mío
y ver quien gana.
Que el mío lleva tiempo esperando el último asalto,
hecho trizas,
pero con más ganas de matar que de querer.
Y eso es lo que me gusta de mi,
que podría matarte
incluso de amor.
Y que me digas, por qué no?






jueves, 22 de junio de 2017

A la orilla de mi agujero favorito.






Me duelen los dedos de echarte de menos;
Y no pienses mal,
que es de escribirte.

Si saco la pistola no es para disparar;
sólo para meter miedo.
Igual que cuando me levanto la falda.

Nos pasamos más de media vida anclados a recuerdos,
y la única forma de sobrevivir que conozco ahora
es a base de olvidar.
A veces, que bonito...Se me olvida mirar hasta la hora,
como si el tiempo no existiera.

A veces, incluso, se me olvida tu existencia
y es lo más cerca que he estado
de estrangularte mientras duermes.

Digo "he estado"
porque nunca sabes donde vas a estar mañana.


Tú, por si acaso no me salves todavía
que hay demasiados lugares donde quiero perder las bragas.

Y joder, sobretodo, ni se te ocurra dejar de odiarme
no vaya a ser que me de por pensar
que he dejado de importarte.

-Una vez una compañera mía del trabajo me dijo que si le deseas el mal a alguien te acaba jodiendo a ti.
Hay días, todos, por ser exacta, en los que te deseo la muerte.
Cierro los ojos,
apretándolos bien,
porque esperar la muerte
es algo así como follar borracho;
que nunca sabes bien cuando va a venir el chorro.
Pues exactamente igual.

Lo debo de estar haciendo fatal,
lo de desearte la muerte, digo.
Porque sigo respirando
incluso cuando recuerdo el "crack".
Y no hablo de mi corazón,
hablo de aquella última vez en la que
me desabroché el sujetador
y esperé
ser esperada.





Odiar siempre me ha parecido algo abstracto.
Pero el amor...joder.
El amor huele a lefa,
a bragas húmedas.
El amor suena a hostia
incluso cuando sólo es una caricia.
El amor es un "no cierres con llave"
pero tú pones la llave porque de ladrones está lleno el mundo.
El amor es una cama con sábanas estampadas que disimulen
lo mucho que nos queremos.
El amor es de color rojo; como las venas de tus ojos y el carmín de mis labios.
El amor es un "hasta el fondo".

La última vez que alguien quiso llegar al fondo vio tanto vacío que salió corriendo. Y no me extraña, a mi también me asustaría; si soy la persona más oscura que conozco.
Pero puedo sonreirte un ratito, si quieres.
Y contarte, no sé...
Que claro que creo en Dios.
Sólo si ese Dios del que hablamos es Missy Elliot.
A mi me ilumina cualquier camino, hasta los equivocados, si suena en mis auriculares.

(Nadie habla de lo buena que debía de estar la virgen María para ser ella la elegida. Porque yo una vez pensé que estaba preñada de algún ser divino. Fue el mismo día en el que asumí que debía de dejar de pedirme los kebabs con salsa picante porque después cagaba raro).

Contarte que yo jamás seguiría a ese Jesucristo del que todos hablan.
Yo si tengo que seguir a alguien por algo que dice y dijo elijo seguir a Eminem.
Él dijo eso de "I feel so empty without me".
Y joder, yo me di cuenta de eso hace unos meses; cuando me perdí y me encontré en un espejo de un baño de Zaragoza súper bonito.
Pensé:  "Joder, mírame tengo 99 problemas pero son míos. Y este jersey te hace un buen par de tetas, pero ese no es el tema, Laura. Esto, esto a lo que llamas ruinas eres tú, y eres asquerosamente pequeña, y jodidamente subnormal. Pero tienes que quererte, porque mira que tetas, no, mira quien eres. Eres la tía que ha ido a Zaragoza para ignorar una puta depresión que te toca el culo. Métele una puta hostia, porque sin permiso, tía, sólo si hay un mojito de por medio. No mil putas lágrimas".

Desde entonces no me quiero,
pero me soporto.



Supongo que todo tiene una explicación;
Siempre pierdo las llavesy eso es jodido porque igual significa
que no voy a superar esta mierda
a la que le he puesto tu nombre
en la puta vida.

Aunque sigo sin abrir los ojos
porque pa' no verte conmigo,
para qué mirar?


Pero que coño vas a saber tú
si la última vez que me preguntaste
que qué coño me pasaba te dije que "nada"
Nada, yo, que me estaba ahogando.
O no sé,
puede ser que te estuviera avisando
"nada".
Y si nadas
no te ahogas.
Pero te mojas.
Te mojas porque yo te lleno todos esos vasos de agua
que veías medio vacíos.



Por eso, ya es tarde.
Ya me has visto morir tres mil veces -por segundo-.
Así que no me salves, te digo.


La cago como los más grandes.
Y tengo más planetas
que esto a lo que llamas Universo;
cuando no me miras.
Sobretodo cuando no me miras.




























viernes, 2 de junio de 2017

miércoles, 31 de mayo de 2017

Cómeme las penas.

A veces, que tonta, pienso que solución para no escuchar mis pensamientos es, simplemente, subir el volumen de la música.
Pero siempre me acabo montando una fiesta con mis demonios.

Alguien a quien no debí, pero quise, me dijo hace unos días que siempre hago daño a la gente que me quiere. Que el karma me lo hizo pagar una vez y que pronto habría una próxima.
Le di una calada larga al cigarro, para ponerle las cosas sencillas a eso que llamas karma.

Como coño me dices algo así, a mi, que espero a la mala suerte con lencería, a cuatro patas y con carita de niña buena porque así me folla más duro.
Y ya sabes que para dura; mi vida.

-Cuando tú dices que te gusta como me río
se me olvida como he llorado antes-




Si duelo no me queráis, joder...Si yo nunca quise que me quisieran. Si prefiero los chupitos en garitos cutres que los cafés en cafeterías cursis. Si prefiero que me llamen "zorra" antes que "preciosa", joder, es que no hay ni punto de comparación.
Si yo...joder.
Como coño os cuento que prefiero que me dejen el culo bien rojo a las caricias.

Igual es porque estoy casi convencida de que esta vida que vivo no es la mía. Hostia...¿Habéis visto a esta tía? Normal que esté acabada, si tiene pinta de no haber visto el sol en su vida. Seguro que es de las que se tatúan porque les mola el arte y su puta creatividad se reduce a dibujar pollas en el vaho de las ventanas del bus.  Es como...como si me hubiera equivocado de camino y de pronto me viera en una rotonda sin salida. Es como si...  como si estuviera viviendo la vida de una yonki adicta a masturbarse que piensa que con una copa de Verdejo y un teclado hace algo lejos de dar pena.

Pero que coño te voy a contar yo.
Ayer me preguntaron si estaba enamorada.
Respondí que no lo sabía, que yo sólo quería ser todos los botones que tocaba para encender cosas.

Pero seguro que podéis perdonarme. A veces escondo las palabras para no encontrarlas; así es mejor.
Yo me perdoné hace cinco años.
Mi vida hizo "crack" y recogía todos mis pedazos
mientras el resto, que es así como os llamo a la gente normal,
mirabais al cielo porque era bonito
y tiene estrellas.
Yo no tengo estrellas...
Sólo lunares, alguna cicatriz con alguna mentira de por medio, un par de dientes rotos y una boca que me sirve de pistola.
El cielo tiene luna.
¿Quien coño va a competir contra eso?

Dudé haber visto algo antes de aquello. Pensé que aquella era la primera vez en mi vida que usaba mis ojos para ver. No supe reaccionar, no supe entenderlo. Vi, joder, vi rojo. Y la película "El Bosque" me hizo aprender a correr cuando hay rojo. Vi rojo y luego entendí sangre. Sangre significa dolor, siempre.
Hay días, incluso, en los que sangro sin darme cuenta, sin salpicarme una gota; pero se que sangro porque me duele todo.

Tenía las manos manchadas de sangre y desvié la vista hacia el suelo. Estaba goteándolo. Nunca supe a que olían las peonías hasta que un día me caí con el patinete encima del ramo de peonías de una señora que pasaba por el parque. Le dije que olían bien mientras ella me mataba con la mirada. Bien. No sé como huele la sangre, nunca me he caído encima de un cadáver posguerra. Quería saberlo así que acerqué las manos a la nariz.
Olía a mi. Llevaba unos días oliendo igual, semanas, meses, e igual dos o tres años. Olía a sangre. Ahora a peonías.

Pronto, o igual tarde, ya sabes, el tiempo y el puto relativismo de los cojones...Me di cuenta de que la sangre salía de mi boca. "Ojalá mis piños sigan estando igual de deformados" pensé.
Levanté la vista del suelo, quería ver que había pasado. Y joder, con pedazo de muro me la pegué.

Tenía nombres y apellidos, algunos años más que yo, el pelo rubio, los ojos verdes, y el alma negra. Supongo que con esto último me bastaba.

Me dijo "te quiero tía"
"pues quiéreme" le respondí.


Joder, todavía hay peña que se pregunta porque me da miedo el amor. El...coño, abrir los ojos otra vez. Que ya no quiero ver, por favor.

No recuerdo en que momento reaccioné por fin. No recuerdo de donde saqué la fuerza para salir corriendo.
Era Diciembre. 
Odio Diciembre.


Corrí a través de un bosque. Y de repente todos los árboles eran el mismo, de repente, joder,  sentí la tierra, el fango, las piedras, en mi cara, en mi cuerpo. Oí como lo que creía que eran mis huesos crujían, estaba muerta, pero fueron los palos, las piedras...

Tenía arena los ojos, pero quería ver.
Escuché mi nombre, gritado.
Yo no sabía que era yo. Odio que me llamen por mi nombre, me da miedo.

Me vi la manga de la camisa blanca sucia, las manos manchadas de sangre, con tierra, con mierda pegada...
Y pensé
"Si esto es lo último que voy a ver, esta bien, lo acepto".




Pero si quieres,
sólo si te atreves,
te invito a presencies conmigo
todas las muertes 
de esta tía
a la que veces llamas "amor"
por no llamarla Laura.




lunes, 29 de mayo de 2017

TODAS PUTAS PERO TÚ LA MÍA.

Hace cinco meses quería perderme, quería ser sólo un nombre en una lista de personas que buscaban pero ya no. Sólo necesitaba 72 horas.
Pero entonces un gran amigo mío, que es grande porque yo siempre que intento hablar de él me quedo corta, y es amigo porque me ha visto crecer y lejos de salir corriendo quiso quedarse para seguir viéndome con este destrozo al que llamo vida. Crecer es cometer errores sin llorar. Todos los días es mi cumpleaños. Pero no soy mayor porque sigo llorando.

Total, que un día, este amigo que os cuento, me escribió en un papel este texto. Yo siempre pensé que tenía un don. Se le daba bien ser gay. Y se ríe cuando se lo recuerdo. Pero es que yo no soy buena hetero. Y resulta que escribe. Eso me lo podría haber dejado a mi, pero bueno. Le perdono.
Y como últimamente no sé escribir sin sangrar he pensado que sería bonito buscar ese papel y compartirlo con vosotros. Contigo.

Y dice así:


« Tenía doce años cuando la vi por primera vez. Le chillaba a un niño que le iba a partir el patinete en la cara como no le hiciera caso.
Era tan guapa que por un momento pensé que mi homosexualidad había sido una simple confusión.
A mí madre le hubiera encantado.
No la conoces bien si al pronunciar su nombre no te suena a revolución. A mi se me ponen los vellos de punta. Y que bello...
Laura baila sola incluso cuando baila conmigo.
Pero es que cualquiera a su lado es nadie.
Perdonen, sólo soy un loco enamorado (más).

Cuando se enfada separa mi nombre en sílabas, me parte en dos, a veces en tres, y me grita cosas bonitas que hace sonar mal.
"Te quiero pero eres un hijo de la gran puta y ojalá te caigas y te comas el bordillo y recoja tus dientes y te los meta por el culo y le destroces la polla a tu novio la próxima vez que folléis y entonces os queden los abracitos en el sofá y os acabéis muriendo del puto asco mientras veis alguna serie de mierda".
Me quiere.

Una vez la vi cambiarse enfrente de mi. Llevaba lencería de encaje violeta y mientras se colocaba bien las medias en el liguero dijo que se sentía sola.
Yo siempre pensé que ningún hombre era suficiente para ella. No, nadie en este puto mundo merecía ver lo que yo veía.
Nadie se merece que ella le dedique ni una mínima mueca de felicidad. La mano que utiliza para taparse la sonrisa es la que necesito para sujetarme el corazón.

Laura es como el blues con mucho saxo. Como el jazz con una voz rota que lo acompaña. Como las canciones de rap duro que molan y duran más de cuatro minutos; la puta hostia. Laura es como cuando acaba de llover y te asomas esperando un arcoíris y va ella, que es relámpago, y te ilumina la puta vida y de repente te empieza a gustar la lluvia.

No la habéis visto empezar a hacer la gilipollas bajo la lluvia,
era mejor que los regalos debajo del árbol de Navidad.
Los tíos de los coches la miraban,
a mi también, con envidia.
La miraban y joder,
mi poeta favorita,
que es ella
dijo una vez
"Que rabia
que llueva,
te mojes
y yo no tenga la culpa".
Seguro que todos sentían rabia.


La última vez que Laura me dijo que no era feliz lo hizo y le dio una calada tan grande al cigarro que mi mundo se quedó sin oxígeno durante un rato.
Luego dijo que no importaba y se puso a tararear "Ma Lady" de Zetazen. 
No entiendo porque le gusta esa canción.
Yo la odiaba hasta que la escuché de su voz.

Una vez la vi sonreírse en el espejo al acabar de pintarse los labios de rojo. Como si se perdonara la vida.
Le dije que era preciosa, que ella no veía cuánto. Pero que era lo más bonito que había visto nunca.
Le dije que quería mirarla el resto de mi vida. Miró el reloj y me respondió que mejor de la suya.

Acepto.

Ese mismo día paró el bus levantándose la falda.
A mí me paró el corazón y me puso la vida en cámara lenta.
-Eres preciosa. Le dije, tienes un puto desastre en la cabeza precioso, también.
El conductor le dio los buenos días como si lo que había hecho antes de aquel momento no fuera vivir.

Me gusta repetirle lo guapa que es porque nunca me cree pero cuando empiezo a hacerme pesado me dice que vale y entonces me basta.

A veces le entra calor y se recoge el pelo mientras yo me la imagino comiéndose pollas imaginarias.
Decía mi amigo, cuando se la presenté
que Laura tiene que ser buena en la cama
"Yo a una tía así me la follo y me quedo a vivir en esa cama. Oliendo las sábanas y tal tengo para tirar el resto de mi vida".
-Olvídala. Le dije. Esta baila y folla sola.

La primera vez que la vi llorar de tristeza acabó llorando de felicidad.
-Eres bipolar, le dije.
-Soy gilipollas, me respondió.
-Pues te quiero, le recordé. Eres preciosa.
-Sólo soy gilipollas. Y me quieres porque tú también.


Otras veces se emborracha y le entra frío.
Un novio suyo me dijo una vez que le encantaba el invierno porque entonces se ponía cariñosa buscando el calor.
Que idiota.
A mi a veces me abraza sin tener frío.

A mi me gusta Laura;
me gustas tú.

Y si me sonríes una sola vez más, aunque sea un poco, te dejo que hagas conmigo lo que te de la gana.
Hasta matarme.

Te quiere,
R. »

https://www.youtube.com/watch?v=OyCRKH6H25Y











domingo, 21 de mayo de 2017

Sí, soy yo, corre.

Suelen preguntarse el porque de todo. Y yo no tengo respuesta para mi nada.

Lo único que puedo decirte con certeza es que me he declarado a mi misma zona abisal.
Así que si quieres puedo regalarte mi nada;
que es lo más inmenso que tengo.

Supongo que todo empezó aquel día en el que volviendo a casa escuché a una madre contarle a su hijo que su perro había muerto. Lo hizo tan bonito que yo también quise estar muerta.

Igual no lo entiendes,
pero no sabes lo bonito que me parecería salir a balcón
mientras me miras desde abajo.
No sabes lo bonito que me parecería saltar
sólo para que me veas volar.

Siempre que quiero ser un poco magia me acabo pillando el truco; Pero si apagas las luces te enseño como desaparezco. Lo he llamado "Ahora no me ves, pero nunca lo has hecho en realidad, cabrón".

Porque todos hablan de mirar,
y de que coño sirve eso si no me ves.
Si no sabes que miras.
Si no sabes que escondo
no digas que sabes quien soy.

Que supongo que no dejo que nadie me acabe de conocer porque siempre fui más de desabrocharme el vestido yo sola al llegar a casa. Como si desnudarme sólo estuviera en mis manos.
Pero ojalá eso a lo que otros llaman amor
sean estas ganas de no vestirnos nunca.


Mira, que por poder podría hablar de muchas cosas cosas; Pero no quiero, no me da la gana. Y no se me ocurre mejor forma para acabar un intento de.











viernes, 12 de mayo de 2017

No podemos evitar la lluvia









Una vez, o varias, sentí como mi corazón dejaba de sonar, que no latir, y grabé aquel silencio en mi cabeza.
En mi vida.

Había veces en las que sólo lograba escuchar aquello y empezaba a asfixiarme hasta el aire.

No sé cuantas veces he sentido como me moría; Me aprendí la sensación de memoria para que nunca me pillase de nuevas.
Para que no doliese tanto morir a diario.

Y ahora mírame, que me has sonreído y me he vuelto valiente. Que he saltado al ring con el corazón sin protección, le he gritado a la vida que pienso matarla y le he tirado las bragas a la cara por si decide follarme por última vez.

-Yo, que no suelo llevar bragas. Ni decir "te quiero" porque creo que es arriesgarme demasiado.




Pero no sé, nunca había estado tan viva. Tanto que incluso se me ha olvidado como suena ese silencio cuando tú no hablas.
Y espero que eso te valga como declaración de intenciones.

De todas formas, si alguna vez se me escapa, espero que quieras celebrarlo.






Llevo un tiempo sintiéndome como la nube que tapa al puto sol. Así que dime porque coño me miras como si te hubiera iluminado la vida.
Dímelo.
Porque igual yo te digo entonces que últimamente pienso cosas tan cursis como querer dejarte marcado mi carmín en alguna camiseta sin querer y que la laves y no salga y joder, que te cagues en mi puta existencia porque hostia puta, esa camiseta te gustaba mucho.

Pero yo más así que me perdonas.


A veces pienso que vemos el cielo diferente y eso me molesta. Pero me molesta tanto que incluso duele. Como cuando te miran a los ojos y te dicen que no eres suficiente justo el día en el que pensabas salir de casa con ese vestido al que piensas que le sobran flores.

Pero tampoco importa tanto porque si me llamas cielo se me pasa porque entonces sé lo que ves. Sé de que cielo hablas, y es al mismo al que una vez le declaré la guerra por no reflejarse como yo quería, porque a puta no me gana nadie. Pero me ganó. Me gané, me negaba a que pudiera llegar el día en el que empezara a llorar sin ni siquiera darme cuenta, pero no puedo cambiar esto de seguir aferrándome a la mínima posibilidad de que todo se vaya a la mierda.


Estoy tan triste que seguro que podría hacerte más feliz que nunca.
Tan feliz que te dolería recordar mi tristeza.





Déjame ser el abre comillas, una frase mía, cierra comillas de algún pie de alguna foto tuya de instagram, que yo a cambio prometo hacerte inmortal. 
Ya sabes eso que dicen, que si alguien escribe de ti tu recuerdo no muere nunca y yo quiero que algún día alguien que no te conozca te lea y crea que hablo de la persona a la que quiere.
Pero ellos no serán tú.
No pueden.
No quiero.


Ojalá tengas ganas de quitármelo todo y empieces por la vida. Que yo soy muy de morirme por todo. Pero déjame las medias puestas, porque de historias a medias nadie sale completo.



Como cuando dices que me entiendes y siento como si me apuntaras con una pistola al puto cerebro. ¿Cómo coño vas a entenderme? Antes de ponerme en mi lugar; si fuera tú, saldría corriendo en dirección contraría. Que eso le da dramatismo al asunto.


-Pero por favor, quédate-

Que ahora por fin he aprendido  que si no te quiere nadie el problema no es tuyo, es del resto.





Y a mi me importa una mierda el resto si estás conmigo. 
Si estoy contigo.


sábado, 22 de abril de 2017

New phone who dis

Hubo una vez en la que me compré la autobiografía de un escritor. Ni siquiera sabía quién era, pero era el único libro que me llegaba.

Y me he dado cuenta de que soy una friki que piensa que vale con darse cabezazos contra el teclado contando como duele que no le devuelvan la sonrisa sin antes presentarse.
Creo que saludar sería empezar demasiado fuerte. Y yo soy más de entrar sin llamar antes.
Mi nombre es Laura, y con lo demacrados que están mis padres agradezco que eligieran un nombre tan común. Tan de irse, tan de canción de mierda… Yo quería llamarme Juno, como la actriz secundaria de esa peli cutre de Emma Roberts donde una pija de ciudad entra en un reformatorio y aprende a ser menos ser y más humana. Juno lleva la letra “o” y me gusta porque es redonda. Como la pizza. Me gusta la pizza.
Mi segundo nombre es Delilah, porque Tom Jones caló demasiados corazones y claro… Y diría que mi instinto asesino se desarrolló cuando nadie sabía pronunciarlo bien. La “h”, a diferencia de la hostia que me gustaría daros, no suena.
Mi primer apellido es uno de esos tan comunes en mi país que me veo en la obligación de hacerlo más atractivo escribiéndolo sin vocales.
El Segundo es vasco. Mi abuelo es vasco pero ESTE ES MI PUTO BLOG, así que lo siento yayo pero hoy no te toca. Mi abuelo no me lee, que no os penséis que…
Hay un tío detrás en el bus que creo que me está mirando la pantalla. Hola, verá, es que llego tarde allá donde voy.
Me gusta la tinta, menos en los calamares, creo que es lo principal. No soy de las que opina que el mundo sin arte sería una mierda, creo que sin oxígeno sería algo peor.
-Y a mí que se me olvida respirar cuando le tengo cerca-
Me gustaría llenarme el cuerpo de tinta, de historias con las que aburrir a cualquiera que se atreva a entablar conversación.
En cuanto a mis temas de conversación… No entiendo porque la gente me habla. No entiendo porque hay alguien que me escucha.
De pequeña no quería ser princesa, quería ser centauro. 
Ni sabía pronunciar la letra erre. Hola, me llamo Laula. Algo así pero sin vuestras voces mentales de mierda.
Me dijo que buscaba mi voz en otras y que así le iba. Desde entonces creo que me gusta mi voz.
No sé.
Lo que si sé es que mi volumen de voz es 11. Lo descubrí porque si la música está al 12 no se me escucha.
O porque nadie quería escucharme porque sonaba música.
Me gusta pensar en cual sería mi índice de vida en un Apocalipsis zombie. Un mes y unas veinte muertes. Usaría de arma a mi madre.
Me gustan los libros pero odio leer. Me encantan los libros, pero no soporto leer.
Y así con todo. Diría que me quiero porque todavía no he llegado a entenderme y que si algún día lo logro me empezaré a coger asco.
Y del amor…que os voy a contar del amor… Con trece años tuve la mala suerte de tropezarme con un capullo con ganas de verlo todo arder, siendo yo gasolina mental. Y le regalé un mechero.
Así que dejé de contar las veces que caía, ya que estoy segura de que todavía no he acabado de caer en este vacío al que algunos llaman vida y yo laif porque soy más chula que nadie.

Una tarotista me dijo hace 4 años que soñaba países fríos. Y entendí a que se refería hace un par de meses. Y no le falta razón, sueño países fríos. Pero esa es una mierda que no os voy a contar todavía.
Me gusta beber Verdejo porque me recuerda al día que me engañaron en la puta cara. Y yo seguía bebiendo, pese a saber la verdad, como si me diera todo igual. Tan fuerte, tan dura, tan indestructible. Esto último igual porque estaba tan rota que era imposible romperme todavía más. 
Y debo añadir que posiblemente estaba muy borracha como para lamentarme por algo que no fuera que mi copa se vaciaba mientras me mentían.
A los quince años, en la graduación acabé mi discurso citando al gran Kendrick Lamar, y a su gran “Bitch, don’t kill my vibe”. Creo que cada vez soy más blanca.
Y tonta, sobretodo tonta. Pero es que me queda tan bien ser tonta…

Mi color favorito es el amarillo. Creo que es lo único en común que tengo con mi hermano. Bueno, a parte de los padres y toda esa movida, claro está…
Me gusta más cenar que comer. Mi Cacaolat frío antes de dormir. Reír viendo Parks and Recreation. Joder, como me gusta esa serie…
A veces me gusta imaginarme compartiendo cosas tan mías como las anteriores. Pero ni siquiera soy capaz de contarle mis problemas a un puto psicólogo porque en mi cabeza no para de sonar “Drug Dealer”. La de…mi camello es mi doctor. ¿Sabéis?
Tengo infinidad de complejos físicos pero pienso que mi forma de ser y pensar es insuperable. Porque igual yo no tengo muchos amigos, ni le caigo bien a la gente. Pero vosotros no tenéis ni idea de las risas que me echo conmigo misma.
 Pero asumo que mis monstruos son mis ojos y mi forma de ver las cosas.

Soy súper guarra comiendo. Y aquí dejaré que vuestras mentes decidan por sí solas, porque malpensados me gustáis más.

Nunca me han gritado que me pudra en mi locura y me parece algo horrible ya que me lo he ganado a pulso.
Tengo la manía de coger todo lo que me gusta y pisotearlo antes de considerarlo pasión. Así con el baile, el dibujo, escribir…
Creo que la vez que más angustiada me he sentido fue un día en el que me perdí y de repente todas las calles parecían la misma puta calle. Me pasa lo mismo con las personas.
Me rodeo de gente feliz así que no sé de quién coño he heredado este dolor que me consume a veces. Cuando a mitad de la noche la ansiedad me pide echar un pulso.
Pero de haberlo heredado debería de ser de varias personas, aquí hay demasiado para venir de una sola.
Una vez me dijeron que tuviera cuidado que me iba a dar en las alas. “Yo si tuviera alas sería un cuervo, no un angelito”, le dije. Y atraería a los lobos para que te devoraran y me dejaran el trabajo más fácil justo antes de que dijeras eso.
Y así me va, que me dicen algo bonito y nunca sé cómo contestar sin que suene a sangre por todo el suelo.
Me gusta apostarme cosas tontas. Siempre pierdo, una vez me aposté, no recuerdo qué, a que habían más números de sardinas que de humanos. Pero me dio igual llevar o no llevar la razón porque joder, me lo aposté con una de esas personas que te hacen pensar que el mundo es maravilloso, con personas y sardinas maravillosas.

Una vez un amigo mío me dijo que no había cambiado nada. Desde entonces no es mi amigo.
Hasta hace poco me daba miedo la incertidumbre. No verme los pies en la playa, tener que ir al baño a oscuras…Supongo que estaba relacionada con la fobia que me daba la muerte. No morirme, si no…No haber dejado claras las cosas, no haber dejado claro quién soy. 
Si me muero quiero que en mi funeral alguien diga que tuve la actitud de Kanye West y los sentimientos de Drake. Que todos aplaudan, y que empiece a sonar Restless de Unkle.
Que no pega una mierda pero es mi puto momento.
Me da lepra el flamenco; casi tanto como el reggaeton. Me gusta dibujar pero nunca he acabado ningún dibujo, inacabados son más (como) yo. Y los guardo en la misma carpeta donde guardo las multas por beber en sitios que no debería y que nunca pagaré.

Me encantaría ser 21 Savage. Y casarme con el prota de The Get Down, y con su voz.
Mi hobby es dejarme el sueldo en lencería.
Me cuesta mil ser cariñosa porque me da miedo que me hagan daño y creo que lo mejor es dar una imagen de que todo me resbala.
Una vez me echaron de una discoteca por ir muy borracha. La coca me hace vomitar y Despacito me hace bailar.
No me gusta esperar y por eso llego tarde siempre. Diría que estoy bastante ida de la olla, pero no soy de decirme piropos a mí misma.
Me gustan las peonías y pagar con tarjeta. Mi conductor de bus favorito pasa a las 8:20.
No se mear sin el grifo encendido. En mi casa nunca tiro de la cadena cuando cago porque me encanta cuando mi madre me llama cerda.

Nací un 25 de Agosto, y apenas he celebrado mi cumpleaños porque cae justo en esa época dónde aquellos que se hacen llamar amigos se van de vacaciones. Me gustan los pasteles del Mercadona, y de cualquier lado también. Y nunca nadie me ha regalado lo que yo quería, pero tampoco me he llevado muchas decepciones.

Ojalá algún día vaya a una discoteca y pongan Maleek Berry. Ojalá Rayden pare de sacar libros, y de cantar. Ojalá aparezca alguien a quien le encante cuando digo "ni puta idea". Porque lo digo demasiado. Pero ni puta idea de dónde coño encontrarle.

Me cuesta mucho querer a alguien, necesito que me quieran a mi primero. Pero siempre que quiero corro el riesgo de enamorarme mucho más que la otra persona. 
Odio tan de puta madre...Soy de las que desean la muerte mientras cruzan los dedos, os lo prometo. Y así como no voy a quererme... Aunque de momento no ha funcionado y una vez le pregunté a un policía cuantos años me caerían por atropellar a alguien. No sé, supongo que sólo necesitaba ese empujoncito para sacarme el carnet de conducir.
Soy muy extremista para todo y me paso el día haciendo la gilipollas.





Me aburre hablar de mi,
me cansa explicarme.
Me gusto incompleta.
Me gusto sin conocer.
No sé.
No me sé.