martes, 23 de febrero de 2016

Me quedan sonrisas por si decides mirar.




Un día me propuse coger el tren de las 19:50. Desde entonces no hago más que perderlo. Días tras día. Me he propuesto no quererte, por si te interesa, seguro que así empiezo a quererte como te mereces.
He cogido el siguiente, ni siquiera me deja cerca de mi destino pero bueno, de eso va mi vida. De perderme y no encontrarme.
Justo al lado tengo a una chica seguro que más mayor que yo,  es la típica chica que se ha quedado estancada en la vida.  Va leyendo, no la he visto levantar la vista del libro ni un momento. Tiene el pelo corto, seguro que le ha vestido su madre; seguro que lleva el sujetador a conjunto con los calcetines. Lleva los cascos al revés y estoy deseando que se le caigan y le den en toda la boca. Alégrame el día, joder. Pienso.
Sé que no se debe juzgar a nadie por su aspecto.
Pero, ¿nadie va a escribir de la chica que tengo delante?
Es rubia,  sonríe cada vez que a la chica “atrapada” en ese libro se le escapa una sonrisa entre línea y línea. Como si la felicidad estuviera al alcance de cualquiera.
Tiene sueño, no para de restregarse los ojos. Cuando lo hace todo se vuelvo oscuro y dejo de verla. Lleva una coleta mal hecha, un jersey ancho y unos pantalones rotos que ni siquiera le sientan bien.
Seguro que ella también está atrapada, pero en ella misma. 
Seguro que se pregunta cual de las dos puertas del vagón se abrirá esta vez para darse cuenta de que no sabe dónde está. Porque se le nota en la mirada que no sabe de donde esta saliendo, ni dónde se está metiendo.
Cuando me mira fijamente puedo ver las ruinas que hay en ella. Cuando sonríe sólo veo las lágrimas que ha llorado, y ese silencio que grita todo lo que ha callado.
A veces pienso que podría darme algo más de prisa, salir con tiempo, procurar no distraerme tanto, llegar a tiempo a la estación y coger, por fin, aquel tren que espero, que me llevaría a donde quiero ir, que va lleno de gente, de historias...
Pero entonces no me encontraría con ella; Con la chica que veo delante de mi, reflejada en el cristal del tren.

-Conmigo-










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