sábado, 10 de octubre de 2015

Luces fuera.



Intenté dejar el juego
tras la tercera pérdida,
y acabé doblando la apuesta.

Que no importaba que tuviera malas cartas
si las sabia jugar.
-Me decía con esa cara de no haber perdido nunca  nada;
a nadie...-

Ignorando por completo que estos pasos hacia atrás que estoy dando
no son para coger impulso.

Que si no paso de página de golpe
es por miedo a cortarme con los bordes,
a que la sangre brote
y aún sigas con esa puta manía tan tuya de dibujar corazones
dónde sólo hay vacío.

Y lo haces...

No nos contaron que los sueños rotos, cariño,
cortan.
Pero no te preocupes,
que a profundo no te gana nadie.

Y ojalá te tropieces con otra puta
que se atreva a salvarte.
(De ti).

No hay comentarios:

Publicar un comentario