miércoles, 11 de octubre de 2017

Trap para los muertos, silencio para los vivos.






Mi mente es muy de tirarse por acantilados;
Es sólo una forma de huir. - Me digo.
Pero tú no te preocupes porque dejé de tener vértigo
cuando aprendí a no tenerme miedo.
Cuando antes de arrojar la mente
a las profundidades del infinito,
empujé al corazón.

Pero no pasa nada,
porque yo antes de cometer errores
cierro los ojos
así ni yo misma soy testigo.




Si tienes cojones, déjalo todo y ven; Que yo te espero aquí, en el infierno, y dime que este dolor que siento aquí, justo en el pecho tal vez se me pasa con un poco de acetaminofeno.

Acércate, justo aquí, donde tu voz me eriza hasta las heridas, tanto, que a veces incluso dejan de escocer y llorar sangre. Arrímate y explícame eso de que no es necesario caerse para sentir que te caes.
Cuéntamelo; Que estas muy guapo cuando no te haces una puta idea de lo rota que estoy.

Pero no te acerques mucho,
que no quiero tener que pedirte que me folles,
no quiero tener que pedirte que me des tan duro
que todo lo que me ha dado la vida
me parezcan caricias.
Que dime como te pido
que me la metas tan adentro
tan hasta el fondo
que me llenes todos y cada uno de mis huecos,
mientras te gimo
que todavía te siento lejos.

Y si sobran las palabras, cariño,
dime porque cojones no puedes dejar de leerme.
Hazme callar,
agárrame de las manos,
sujetalas bien,
no vaya a ser que me de por llenarte de poesía
la vida.
y Sube la música;
que quiero sacarte a bailar
como si fuera la última canción.
Y que le des al replay
una
y otra vez.
Y otra.


A mi me gusta cuando las palabras vuelan
y las señalas en el cielo,
a lo alto; como escapándose.
Y yo de repente quiero ser el pájaro 
más bonito del sistema solar.


-Y dejarte mudo-

Y que me dejes, incluso, comerme los gusanos de tu cadáver.

Vamos a hacer un trato,
tú gritas "socorro"
y yo salgo a salvarte.

Tú te pierdes
y me dejas encontrarte.

No mires para atrás,
por favor,
que no soporto que no me mires el culo,
embobao'.

Que así cualquiera tira hacia delante;
Y dime que más motivos necesito.

Si tus dedos dibujan mapas,
déjame enseñarte mis rutas;
mostrarte el final de todos mis caminos.
Y de los tuyos.
Si quieres,
suelto las pistolas
que tengo en cada mano,
si quieres,
me desabrocho la coraza,
me bajo los miedos,
me quito las inseguridades
y te digo...

Joder, que si quieres te digo que me completas, si quieres te escribo un poema para secarte la tristeza. Que si quieres convierto el agua en ron y ahogamos nuestras penas. Que si tú quieres, joder, le echamos jabón a nuestras lágrimas y nos sentamos a ver como las burbujas se matan entre ellas. Si tú me lo pides, me corto las venas y te pinto las paredes. Que si quieres, cerramos todas las puertas que encontremos abiertas, y nos quedamos encerrados, mientras nos pasamos el peta y compartimos el aire. 

Joder, que si me lo pides te enciendo la luz y te canto con los ojos.


Que si quieres,
yo,
me tiro por un al acantilado;
Ya sabes, 
a las profundidades del infinito,
busco mi corazón,
le quito el polvo,
la mugre,
el pasado,
le pego los trocitos
te lo envuelvo para regalo
y te lo dejo
en la puerta de tu casa,
sin temer, si quiera, por los lobos hambrientos.






Y es que aquel pájaro,
siempre quiso ser un cuervo.
















jueves, 7 de septiembre de 2017

Mi yo es para mí.








Yo siempre quise ser una cualquiera; Pero me tocó ser yo. Supongo que se podría llamar "arte" a esta tendencia suicida a la que a veces le da por enamorarse de la vida; a ratitos.

Yo, que cometo errores hasta cuando sólo respiro.


¿Sabes cuando duermes y de repente sientes que te caes?

Lo jodido, para mi, fue asumir que estaba despierta.

Soy más vértigo

que persona.

Yo, que siempre quise ser carne de cañón,

pero me ha tocado ser carne de poema.

A mí;

Que nadie me escribe 
ni me canta.

Por eso siempre me pierdo

por si te da por buscarme en la letra de alguna canción; Al menos.

Estoy hecha de todo aquello

que no te atreviste a ser
porque tus padres no te dejaron
ver la tele a esas horas de la noche
en las que yo me hacía mayor a base de no dejar de mirar.

Yo, que sólo me quiero cuando dejo de tener la razón.

Yo, que sigo sin saber si el orgullo se escupe o se traga.
Yo, que me he visto follar en espejos cuando sólo quería un abrazo.
Yo, que dejo que el amor me tire y el alcohol me levante.
Yo, que tengo esa voz interior que grita "Sálvese quien pueda" cuando me da por hablar del futuro.
Yo, que tengo tan poco equilibrio que podría ser hasta equilibrista.
Yo, que tenía mil caminos para escoger y me monté una isla.
Yo, que te juro por todos mis dedos cruzados que no sigo a mis impulsos.
Yo, que quemé todos los motivos que encontré para dejar de hacer esto.
Yo, que sólo soy yo.
Pero te basta.


Así que no sé, deberíamos  brindar por mi. Por ti. Y por todo lo que nos tatuamos sin tinta.

Si quieres hacemos que llueva;
fuera de mis bragas 
y de tu pantalón 
y hacemos como que nosotros no tenemos la culpa.
Y salimos por ahí, sin paraguas
a pisar charcos.

-Que entender los charcos siempre me pareció algo de mayores

Y ya ves, habrá que limpiarse la mierda de los zapatos de alguna manera-.

Si quieres, joder, que si quieres

le pongo tu nombre a todos los poemas que no he tenido los cojones de acabar;
Porque nadie se merecía la sangre de mi corazón.

(Que lleva tanto sin latir que me escupiría sangre por no escupirme en la cara ).



Mírame como si tomar decisiones fuera tan fácil como a Negan a bate de béisbol.

Y dame bien fuerte.
Muy fuerte.

Si me matas hazlo lento que tengo tiempo.



Acércate más;

Que hoy no vamos a contarnos mentiras,
vamos a contarnos cicatrices.
Y luego me llamas "puta" para que la vida se ponga tan celosa que quiera parecerse a mi.
Porque si del amor al odio hay un paso mejor nos quedamos en la cama.


Y yo me voy, así que buenas noches yonkis despilfarradores de tiempo y enamorados de algo que no podéis tener. Buenas noches, princesas, igual os quemo el castillo.

Prometo seguir tropezando.
Prometo seguir escribiendo.
Prometo, incluso, seguir respirando; de vez en cuando.


Yo.





Joder.

Sólo yo.



Tan yo;


Que hasta me quieres, capullo.





jueves, 20 de julio de 2017

Tú tan Absolut y yo tan Ciroc.








Espera.


De verdad, espera.


Sé lo que estás pensando.
Pero yo voy a hacerlo bonito, déjame decirte que...


Pues claro que debo de llevar mogollón de tiempo muerta para tener la sangre tan fría como la tengo. Por lo menos desde el día que clavé mi mirada en unos ojos que ya no me miraban y rogué, joder, le rogué que me quisiera.

Y ahora dirás que si estoy tan triste como es que nunca dejo de sonreír. Pues verás, estoy segura, segurísima de que mi vida es una cámara oculta.
Lo sé desde el momento en el que nací.
Y tengo la certeza de que en cualquier momento va a salir un cámara de debajo de la cama, otro del armario...
Y yo diré que ya lo sabía. Que claro que lo sabía.

Pero a ti, si te preguntan, di que sonrío porque una vez me dijeron que tenía la sonrisa como Kirsten Dunst, y si esa chica teniendo los dientes como yo pudo conseguir a Spiderman yo seguro que me puedo conseguir a mi misma.
Algún día.

Que claro que seré pesimista hasta el día que por fin tenga suerte y desaparezca, pero a veces también creo en el destino.
El destino es bajar del metro y que el músico de siempre de repente empiece a tocar tu canción favorita.
Y no llevar monedas encima.


Seguimos,
te preguntarás que qué haces aquí, normal. Yo dejé de preguntármelo hace meses, así dolía menos. Estás aquí porque se comenta que tengo plantados quilos de talento, tengo borradores que te demostrarían que clase de persona soy, pero igual te darías cuenta de que, no sé, me sobra tiempo, así que si quieres podemos hacerlo lento.
Lo de matarme, digo.

Para matarte, por fin, cuando me des por muerta.


Y esto, es lo más cerca de decir te quiero que he estado.
Que yo no quiero que sientas mariposas en el estómago.
Yo, cariño, quiero ser una puta puñalada en los cojones y en el corazón.

Y que lo llamemos amor porque el amor duele y es la única forma de querer que conozco. Es por ello que todas mis declaraciones de amor acaban pareciendo de guerra.


Mírame...
Si soy lo que me hicieron,
y lo que no me hicieron
por salir corriendo antes de tiempo,
también.
Igual deberías olvidar todo
y quedarte sólo con eso.
Sólo conmigo.
Mirándome,
haciéndome sentir,
que
joder
yo
sigo
aquí.








Y que seguir, siempre será estar.


Y que suene "No Diggity" de por vida. Por favor. Sólo pido eso.








domingo, 2 de julio de 2017

Tomen asiento y enciéndanse un buen peta.

Si te gusta lo que ves,
es que no estás mirando bien, capullo.
Le digo.



Yo, soy como el tío trajeado que sale de trabajar y se tira a las vías del tren porque esta harto y se vuelve valiente. Valiente de morir; que de valientes de vivir están llenas las calles.
Yo, soy un huracán al que no le ponen mi nombre porque saben que lo odio.
Soy como T-Pain sin Auto-Tune.
Soy como "Show me love" de Skrillex; una puta basura.
Soy como será "despacito" en Agosto.
Soy el tirón de gallumbos de los más frikis.
Soy ese rayo de sol en días de lluvia, y que bonito; Pero también soy la lluvia, y que putada.
Yo, joder, tan caliente que me quieras llevar a tomar helado.
Con tanto miedo a estar sola que me acompañes hasta en el sentimiento.

Una vez me caí del patinete y me levanté sola.
Desde entonces soy mi super héroe favorito.
Aunque debo de reconocer que como heroína soy una mierda
porque después llega la noche
y dejo que tu puto recuerdo entre sin llamar.

Pero que le voy a hacer,
si a veces pienso que basta con que me inviten a un café con la leche bien fría mientras me miran a la cara como si no pasara nada para que deje de pasarme todo.

En cuanto a ti,
no sé.
Igual tenías sueños antes de conocerme
y se te olvidaron.
Igual, no sé, no tenías nada.
Pero te dejo decirle a tus amigos, después de unas birras que me tienes a mi, si quieres.

Igual podríamos echar a un ring a tu corazón y al mío
y ver quien gana.
Que el mío lleva tiempo esperando el último asalto,
hecho trizas,
pero con más ganas de matar que de querer.
Y eso es lo que me gusta de mi,
que podría matarte
incluso de amor.
Y que me digas, por qué no?






jueves, 22 de junio de 2017

A la orilla de mi agujero favorito.






Me duelen los dedos de echarte de menos;
Y no pienses mal,
que es de escribirte.

Si saco la pistola no es para disparar;
sólo para meter miedo.
Igual que cuando me levanto la falda.

Nos pasamos más de media vida anclados a recuerdos,
y la única forma de sobrevivir que conozco ahora
es a base de olvidar.
A veces, que bonito...Se me olvida mirar hasta la hora,
como si el tiempo no existiera.

A veces, incluso, se me olvida tu existencia
y es lo más cerca que he estado
de estrangularte mientras duermes.

Digo "he estado"
porque nunca sabes donde vas a estar mañana.


Tú, por si acaso no me salves todavía
que hay demasiados lugares donde quiero perder las bragas.

Y joder, sobretodo, ni se te ocurra dejar de odiarme
no vaya a ser que me de por pensar
que he dejado de importarte.

-Una vez una compañera mía del trabajo me dijo que si le deseas el mal a alguien te acaba jodiendo a ti.
Hay días, todos, por ser exacta, en los que te deseo la muerte.
Cierro los ojos,
apretándolos bien,
porque esperar la muerte
es algo así como follar borracho;
que nunca sabes bien cuando va a venir el chorro.
Pues exactamente igual.

Lo debo de estar haciendo fatal,
lo de desearte la muerte, digo.
Porque sigo respirando
incluso cuando recuerdo el "crack".
Y no hablo de mi corazón,
hablo de aquella última vez en la que
me desabroché el sujetador
y esperé
ser esperada.





Odiar siempre me ha parecido algo abstracto.
Pero el amor...joder.
El amor huele a lefa,
a bragas húmedas.
El amor suena a hostia
incluso cuando sólo es una caricia.
El amor es un "no cierres con llave"
pero tú pones la llave porque de ladrones está lleno el mundo.
El amor es una cama con sábanas estampadas que disimulen
lo mucho que nos queremos.
El amor es de color rojo; como las venas de tus ojos y el carmín de mis labios.
El amor es un "hasta el fondo".

La última vez que alguien quiso llegar al fondo vio tanto vacío que salió corriendo. Y no me extraña, a mi también me asustaría; si soy la persona más oscura que conozco.
Pero puedo sonreirte un ratito, si quieres.
Y contarte, no sé...
Que claro que creo en Dios.
Sólo si ese Dios del que hablamos es Missy Elliot.
A mi me ilumina cualquier camino, hasta los equivocados, si suena en mis auriculares.

(Nadie habla de lo buena que debía de estar la virgen María para ser ella la elegida. Porque yo una vez pensé que estaba preñada de algún ser divino. Fue el mismo día en el que asumí que debía de dejar de pedirme los kebabs con salsa picante porque después cagaba raro).

Contarte que yo jamás seguiría a ese Jesucristo del que todos hablan.
Yo si tengo que seguir a alguien por algo que dice y dijo elijo seguir a Eminem.
Él dijo eso de "I feel so empty without me".
Y joder, yo me di cuenta de eso hace unos meses; cuando me perdí y me encontré en un espejo de un baño de Zaragoza súper bonito.
Pensé:  "Joder, mírame tengo 99 problemas pero son míos. Y este jersey te hace un buen par de tetas, pero ese no es el tema, Laura. Esto, esto a lo que llamas ruinas eres tú, y eres asquerosamente pequeña, y jodidamente subnormal. Pero tienes que quererte, porque mira que tetas, no, mira quien eres. Eres la tía que ha ido a Zaragoza para ignorar una puta depresión que te toca el culo. Métele una puta hostia, porque sin permiso, tía, sólo si hay un mojito de por medio. No mil putas lágrimas".

Desde entonces no me quiero,
pero me soporto.



Supongo que todo tiene una explicación;
Siempre pierdo las llavesy eso es jodido porque igual significa
que no voy a superar esta mierda
a la que le he puesto tu nombre
en la puta vida.

Aunque sigo sin abrir los ojos
porque pa' no verte conmigo,
para qué mirar?


Pero que coño vas a saber tú
si la última vez que me preguntaste
que qué coño me pasaba te dije que "nada"
Nada, yo, que me estaba ahogando.
O no sé,
puede ser que te estuviera avisando
"nada".
Y si nadas
no te ahogas.
Pero te mojas.
Te mojas porque yo te lleno todos esos vasos de agua
que veías medio vacíos.



Por eso, ya es tarde.
Ya me has visto morir tres mil veces -por segundo-.
Así que no me salves, te digo.


La cago como los más grandes.
Y tengo más planetas
que esto a lo que llamas Universo;
cuando no me miras.
Sobretodo cuando no me miras.




























viernes, 2 de junio de 2017

miércoles, 31 de mayo de 2017

Cómeme las penas.

A veces, que tonta, pienso que solución para no escuchar mis pensamientos es, simplemente, subir el volumen de la música.
Pero siempre me acabo montando una fiesta con mis demonios.

Alguien a quien no debí, pero quise, me dijo hace unos días que siempre hago daño a la gente que me quiere. Que el karma me lo hizo pagar una vez y que pronto habría una próxima.
Le di una calada larga al cigarro, para ponerle las cosas sencillas a eso que llamas karma.

Como coño me dices algo así, a mi, que espero a la mala suerte con lencería, a cuatro patas y con carita de niña buena porque así me folla más duro.
Y ya sabes que para dura; mi vida.

-Cuando tú dices que te gusta como me río
se me olvida como he llorado antes-




Si duelo no me queráis, joder...Si yo nunca quise que me quisieran. Si prefiero los chupitos en garitos cutres que los cafés en cafeterías cursis. Si prefiero que me llamen "zorra" antes que "preciosa", joder, es que no hay ni punto de comparación.
Si yo...joder.
Como coño os cuento que prefiero que me dejen el culo bien rojo a las caricias.

Igual es porque estoy casi convencida de que esta vida que vivo no es la mía. Hostia...¿Habéis visto a esta tía? Normal que esté acabada, si tiene pinta de no haber visto el sol en su vida. Seguro que es de las que se tatúan porque les mola el arte y su puta creatividad se reduce a dibujar pollas en el vaho de las ventanas del bus.  Es como...como si me hubiera equivocado de camino y de pronto me viera en una rotonda sin salida. Es como si...  como si estuviera viviendo la vida de una yonki adicta a masturbarse que piensa que con una copa de Verdejo y un teclado hace algo lejos de dar pena.

Pero que coño te voy a contar yo.
Ayer me preguntaron si estaba enamorada.
Respondí que no lo sabía, que yo sólo quería ser todos los botones que tocaba para encender cosas.

Pero seguro que podéis perdonarme. A veces escondo las palabras para no encontrarlas; así es mejor.
Yo me perdoné hace cinco años.
Mi vida hizo "crack" y recogía todos mis pedazos
mientras el resto, que es así como os llamo a la gente normal,
mirabais al cielo porque era bonito
y tiene estrellas.
Yo no tengo estrellas...
Sólo lunares, alguna cicatriz con alguna mentira de por medio, un par de dientes rotos y una boca que me sirve de pistola.
El cielo tiene luna.
¿Quien coño va a competir contra eso?

Dudé haber visto algo antes de aquello. Pensé que aquella era la primera vez en mi vida que usaba mis ojos para ver. No supe reaccionar, no supe entenderlo. Vi, joder, vi rojo. Y la película "El Bosque" me hizo aprender a correr cuando hay rojo. Vi rojo y luego entendí sangre. Sangre significa dolor, siempre.
Hay días, incluso, en los que sangro sin darme cuenta, sin salpicarme una gota; pero se que sangro porque me duele todo.

Tenía las manos manchadas de sangre y desvié la vista hacia el suelo. Estaba goteándolo. Nunca supe a que olían las peonías hasta que un día me caí con el patinete encima del ramo de peonías de una señora que pasaba por el parque. Le dije que olían bien mientras ella me mataba con la mirada. Bien. No sé como huele la sangre, nunca me he caído encima de un cadáver posguerra. Quería saberlo así que acerqué las manos a la nariz.
Olía a mi. Llevaba unos días oliendo igual, semanas, meses, e igual dos o tres años. Olía a sangre. Ahora a peonías.

Pronto, o igual tarde, ya sabes, el tiempo y el puto relativismo de los cojones...Me di cuenta de que la sangre salía de mi boca. "Ojalá mis piños sigan estando igual de deformados" pensé.
Levanté la vista del suelo, quería ver que había pasado. Y joder, con pedazo de muro me la pegué.

Tenía nombres y apellidos, algunos años más que yo, el pelo rubio, los ojos verdes, y el alma negra. Supongo que con esto último me bastaba.

Me dijo "te quiero tía"
"pues quiéreme" le respondí.


Joder, todavía hay peña que se pregunta porque me da miedo el amor. El...coño, abrir los ojos otra vez. Que ya no quiero ver, por favor.

No recuerdo en que momento reaccioné por fin. No recuerdo de donde saqué la fuerza para salir corriendo.
Era Diciembre. 
Odio Diciembre.


Corrí a través de un bosque. Y de repente todos los árboles eran el mismo, de repente, joder,  sentí la tierra, el fango, las piedras, en mi cara, en mi cuerpo. Oí como lo que creía que eran mis huesos crujían, estaba muerta, pero fueron los palos, las piedras...

Tenía arena los ojos, pero quería ver.
Escuché mi nombre, gritado.
Yo no sabía que era yo. Odio que me llamen por mi nombre, me da miedo.

Me vi la manga de la camisa blanca sucia, las manos manchadas de sangre, con tierra, con mierda pegada...
Y pensé
"Si esto es lo último que voy a ver, esta bien, lo acepto".




Pero si quieres,
sólo si te atreves,
te invito a presencies conmigo
todas las muertes 
de esta tía
a la que veces llamas "amor"
por no llamarla Laura.